CUIDADO DE CAMISETAS

Cómo lavar camisetas estampadas para que duren más.

El enemigo del estampado no es un lavado concreto: es la suma de calor, fricción y prisas. Reducir esas tres cosas alarga la vida del dibujo y del algodón.

Antes de meterla en la lavadora

Dale la vuelta a la camiseta. Así el estampado roza menos con cremalleras, botones y otras prendas. Separa colores claros y oscuros, revisa bolsillos y evita llenar el tambor hasta que la ropa no pueda moverse.

Temperatura y programa

Para una camiseta de algodón estampada, un programa corto o delicado a 30 °C suele ser suficiente para el uso diario. El agua muy caliente puede acelerar la pérdida de color, encoger el tejido y castigar algunas tintas. Reserva tratamientos más intensos para manchas concretas y actúa sobre ellas antes del lavado, sin frotar agresivamente el dibujo.

Detergente y centrifugado

Usa la cantidad recomendada por el fabricante; más detergente no equivale a más limpieza. Evita lejía y productos abrasivos sobre prendas de color. Un centrifugado moderado reduce arrugas y tensión en las fibras.

Secado: donde más camisetas sufren

Siempre que puedas, seca al aire y a la sombra. El sol directo prolongado puede decolorar, y la secadora añade calor y fricción. Tiende la camiseta sin estirar el cuello. Si usas percha, introduce la percha por la parte inferior para no forzar el escote.

¿Se puede planchar?

Sí, del revés y a temperatura adecuada para algodón. No apoyes la plancha directamente sobre el estampado. El vapor y el calor directo pueden reblandecer o marcar la impresión.

Resumen rápido

  • Lavar del revés.
  • 30 °C y programa suave.
  • Sin lejía.
  • Centrifugado moderado.
  • Secar al aire y a la sombra.
  • Planchar del revés, nunca sobre el dibujo.

Una camiseta bien cuidada conserva mejor su forma y su historia. Si tienes dudas sobre el ajuste antes de comprar, consulta la guía de tallas unisex.